Es una enfermedad en la que hay una mala del función del corazón originada en su dilatación y crecimiento y por la aparición de soplos que se asocien a síntomas como falta de aire al hacer ejercicio o en reposo, fatiga al hacer ejercicio o en reposo, hinchazón en los tobillos y manifestaciones de retención de líquidos como hinchazón en piernas, abdomen, taquicardia o congestión en las venas del cuello.
El daño en el corazón se produce principalmente por enfermedad coronaria, hipertensión arterial mal tratada por muchos años, diabetes e inflamación del corazón como en el caso de las miocarditis o en el daño irreversible de la función cardiaca por diversas patologías
Esta afección compromete al 2% de la población y al 10% de los pacientes mayores de 75 años. Su mortalidad a 4 años es del 50% y el 40% de estos pacientes se mueren en la hospitalización o se tienen que rehospitallizar.
Ha habido grandes adelantos en el manejo clínico y farmacológico de estos pacientes que han mejorado su calidad de vida y la supervivencia . El control médico periódico y su adherencia al tratamiento médico es fundamental para obtener buenos resultados clínicos